Por Haydée Rodríguez Leyva
La literatura oral late y perdura en el
contorno de la familia y la comunidad, donde ejerce labores socio-afectivas,
recreativas, educativo-normativas y culturales, sin ser afectadas por
las funciones propias de las obras literarias escritas, ni por la educación
oficial.
La
transmisión oral literaria abarca formas normativas y poéticas grabadas
en la memoria colectiva tradicional comunitaria; mediante ella se evidencia
el proceso de preservar las tipificaciones y los temas de su especificidad
cultural, la imaginación social y un conjunto de fenómenos como son:
las variaciones, adaptaciones y recreaciones temáticas y genéricas.
Ese
repetir por incontables generaciones aporta al presente el legado histórico
del colectivo antecesor; legado que mantiene vigorosos rasgos
de sensibilidad y emotividad.
Los
valores preservados por la transmisión oral familiar y por el entorno
comunitario, contienen la herencia cultural de una colectividad donde
se conjugan arraigo y un profundo sentido de pertenencia.
Lo
antes expuesto se transparenta en el contexto de Caonao, zona suburbana
del municipio de Cienfuegos, donde resulta indiscutible el hecho
de la existencia de una literatura de transmisión oral con un fuerte
componente de espiritualidad que refleja valores permanentes en la idiosincrasia
del habitante de la zona.
La literatura de transmisión oral de Caonao es rica
y variada desde el punto de vista axiológico y epistemológico; es ella
expresión vital de la literatura popular de nuestro pueblo y su folclor,
a la vez que punto de referencia obligada para una definición del proceso
de la cultura cubana; asimismo, es trasunto de las esencias definidoras
de la idiosincrasia del hombre que habita en estos parajes. Permite,
además, conocer la interrelación ecológica y etno-sociológica del individuo
con su medio social y el entorno. En tal sentido sería válido apuntar
lo que Pérez Cabrera (1996) expresa en su tesis de Maestría:
De igual modo, el sustrato cogno-educativo que de ella dimana, la
convierte en un instrumento eficaz desde el punto de vista psico-pedagógico
y didáctico. Por otro lado, goza de valores esteto-lingüísticos que
permiten elevar el nivel de comprensión y de apreciación artístico-literaria
de la lengua hablada en sus realizaciones artísticas más vitales y en
su vinculación con el lenguaje escrito.
Caonao
y sus asentamientos: La Josefa, Lagunilla, Santa Rosa y La Sabana de
Miguel fueron poblándose poco a poco, a partir de la conquista y colonización
de nuestra Isla, de inmigrantes españoles, principalmente gallegos y
canarios. El escenario mismo de la zona propiciaba el desarrollo
de una imaginación harto desbordante, que se deslizaba por los cauces
del canto en verso (la improvisación) o la invención en prosa (cuentos,
fábulas, leyendas, entre otros). La décima o espinela se aclimató a
la nueva geografía, dando así origen a la décima guajira, expresión
literaria más genuina del campesinado cubano (Pérez Cabrera, 1996) .
La
mayoría de los campesinos que habitaron en los asentamientos de Caonao
eran pequeños propietarios, arrendatarios, prestamistas o aparceros,
cuya base económica principal era la industria azucarera. En tiempo
de zafra acudían a esta zona personas de diversas índole y procedencia,
en calidad de obreros agrícolas. El choque y conjunción de estos grupos
con tendencias e intereses muchas veces contradictorios, propiciaban
actos de verdadera creación colectiva, manifestados en las distintas
festividades y reuniones sociales que en aquellos parajes tenían lugar.
Así nacen y se aclimatan, transfigurándose, los cuentos humorísticos,
de aparecidos, los conjuros, las adivinanzas, etc., pero sobre todo,
la décima guajira.
El
discurso que prevalece en los cuentos caonaenses es el satírico, y ocupan
un primer lugar dentro de este discurso los temas humorísticos, de exageración,
de enredos, insólitos e irreverentes, y en un segundo lugar los temas
satíricos discriminatorios y burlescos (cuentos de gallegos, de chinos);
con menor representatividad aparece el discurso preceptista.
El
discurso mágico no aparece dentro de los cuentos populares de Caonao
como tampoco son comunes las fábulas orales; en cambio, con la décima
ocurre todo lo contrario: se agruparon por sus características expresivas
en jocosas, sentimentales, satíricas y humorísticas, y por sus
temas.
Tienen
mayor predominio las décimas sentimentales: paisajistas, amorosas y
del recuerdo; les siguen las décimas satíricas, históricas y humorísticas.
Las
leyendas de Caonao se enmarcan en los sucesos de apariciones sobrenaturales
y los sucesos históricos. Por ejemplo: “La leyenda del jinete sin cabeza
del camino de La Josefa”, “El jinete perseguidor”; otro tema es el de
las apariciones de entidades duales como los güijes o jigües; las ciguapas
o resbalosos; así como los temas referidos a ofrecimientos de tesoros:
“La Leyenda del tesoro enterrado”, o a sucesos prodigiosos con especificidades
de voces que claman; mujeres que lloran pasadas las doce de la noche,
como “La Leyenda de las gritonas” y la “Leyenda de la llorona de la
calle de Villalón”. Dentro de los sucesos históricos tenemos las
leyendas con temas referidos a nombres de lugares y personajes, tal
es el caso de la “Leyenda de Caonao” y la “Leyenda del millón”.
Las
paremias forman parte también de la literatura de transmisión oral de
caonense (refranes y adivinanzas). En el caso de las adivinanzas, es
significativo las relaciones entre la estructura, la formulación de
la incógnita y las respuestas, que se clasifican en versiformes, en
prosa y mixtas. La siguiente es un ejemplo de las adivinanzas versiformes:
Alcé los ojos y vi
cómo un hijo frente a mí
le daba cuero a la madre.
Se
manifiestan también las creencias tradicionales y las formas rituales
asociadas, como los agüeros, pequeñas sentencias a través de las cuales
se anuncia el mal o el bien que producirá el contacto con algo o con
alguien, al mismo tiempo que señala la conducta futura a seguir. Los
conjuros son imprecaciones con que se acompañan y expresan los sortilegios
o acciones mediadoras, con el fin de intervenir en el proceso de los
acontecimientos naturales, mediante el exorcismo. Los ensalmos, el conjunto
de tradiciones que intenta la curación de enfermedades mediante palabras
mágicas con ayuda o no de medicamentos empíricos. Los agüeros se aglutinan
según la relación con los temas: indicios o pronósticos.
Indudablemente,
todas estas muestras son parte del acervo cultural de la comunidad,
como también expresan el acontecer histórico en la constitución de un
pueblo, con sus sueños, aspiraciones y luchas por conquistarlos. Por
la elegancia en el manejo de la lengua popular y la variedad de temas
que abordan, marcan una impronta en la cultura, y son expresión de un
tipo de literatura que, aunque anónima y transmitida por vía oral de
generación en generación, no demeritan en su excelencia al lado de la
escrita, pues como dijo Apalageti (1986): Sería erróneo pensar que,
porque un pueblo no tiene obra escrita, no es autor y depositario de
una literatura, conforme es desacertado creer que no tiene historia
porque no la tiene escrita.
Citas
Pérez Cabrera, Orlando Víctor. El rescate y difusión de la literatura
de transmisión oral del Escambray Cienfueguero. Tesis de Maestría.
Universidad de Cienfuegos, 1996. (Material mecanografiado.)
Apalageti, Joan Manuel. Introducción a la historia de la oralidad.
Editorial del Hombre, Bilbao, España, 1986.
* El presente trabajo forma parte de “Una propuesta metodológica para
el desarrollo de identidad cultural en el escolar primario”. Proyecto
de Tesis Doctoral de la autora.
Haydée Rodríguez Leyva (Cienfuegos,
1959). Licenciada en Español-literatura. Máster en Educación.
Especialista en temas de la Cultura Comunitaria. trabajos suyos han
participado en distintos Congresos de Pedagogía.