|
Por Clara L. Fernández
Con el proceso de globalización que se da por el dominio de las transnacionales, el país esta inmerso en una revolución conceptual en el ámbito de la cultura con el fin de contrarrestar sus efectos nocivos contra lo mas valioso de las tradiciones y creaciones culturales de los pueblos y su consiguiente identidad nacional. Al colocarse en centro de reflexión, se requiere penetrar en la naturaleza del propio proceso de formación de la cultura, y es que no puede olvidarse que la educación del ser humano de alguna manera reproduce, en la pequeña escala de su existencia, el proceso histórico-social por el que ha atravesado la humanidad en su devenir. Este ha quedado plasmado en la cultura, que como resultado de la actividad humana constituye medida del desarrollo humano. Y conlleva a su vez, la comprensión de los valores con expresiones de la cultura.
Con el propósito de elevar la cultura general integral de nuestro pueblo como garantía de continuidad de la Revolución, ha sido bien definido por Fidel, el papel que corresponde a la escuela y los educadores en el logro de una sociedad diferente, más justa, lo que implica una nueva revolución en la educación.
Con las transformaciones que se llevan a cabo son necesarios profundos cambios en el nivel de Secundaria Básica que en esencia implica la educación integral de estos adolescentes, portadores de valores humanos y revolucionarios que requiere nuestra sociedad, poseedora de una cultura general básica que le permita tomar decisiones sobre su vida futura, en correspondencia con las necesidades sociales del país.
Dentro de los principios que rige la educación cubana se encuentra el vínculo esencial entre educación y cultura. Este principio consolida las conquistas logradas de independencia y defensa de la tradición nacional axial como el desarrollo humano en términos de cultura general integral como demandan las condiciones actuales de desarrollo social. Por lo que se debe luchar por la cultura, por la defensa de todo lo valioso creado por el ser humano, por la propia existencia como naciones o como humanidad, todo esto alcanza honda significación en el presente.
Diversas interrogantes pueden ser formuladas al respecto: ¿Puede hablarse de formación humanista en las condiciones de la sociedad contemporánea? ¿Qué características asume el problema de la cultura en el mundo de hoy? ¿Cuáles son los desafíos de la educación? ¿Por qué se precisa del enfoque axiológico de la realidad? ¿Cuáles son las ideas principales que nos aporta el pensamiento martiano a los educadores cubanos para el presente? En tal sentido, la obra de José Martí es una fuente de sabiduría, de cultura y de profundos valores teóricos y metodológicos para los educadores de hoy, por lo que representa todo su pensamiento, en particular su compleja concepción sobre la educación y su arraigo a las condiciones especificas de la historia, la cultura y la vida en el continente latinoamericano. Su pensamiento antimperialista aporta elementos de carácter universal que tienen plena vigencia y constituyen un apoyo para el quehacer educativo de la escuela cubana: “Educar es preparar al hombre para la vida”.
Formar en el individuo una concepción estética interna y de todo lo que rodea en el mundo que le permite la comprensión, apreciación de la belleza en la realidad y en el arte. Sentenció el Apóstol: “El arte es trabajo. El trabajo es arte”. Este concepto se siente en la perfección de la naturaleza, en todas sus formas, en los actos humanos de la vida cotidiana, en los avances de la ciencia y la técnica y fundamentalmente en todas las manifestaciones del arte.
La educación artística entre los adolescentes contribuye al desarrollo de todas sus capacidades, propicia su integración en las tareas colectivas, amplía su cultura general integral y la transformación constante de nuestra sociedad. El programa de Educación Artística en Secundaria Básica forma parte de la estrategia de la Educación Estética en la escuela y aspira a concluir la formación artística que reciben los alumnos desde la primaria para lograr un ciudadano más sensible que se identifique con las artes con un sentido más ético, estético, con énfasis en los valores humanos. Ella debe contribuir al estado emocional satisfactorio y positivo en los educandos facilitando un aprendizaje óptimo en general. Su concepción didáctica se basa en aprendizaje vivencial, activo y participativo con un enfoque técnico integrador en relación con las manifestaciones del arte. Además, se podrán abordar aquellas que resulten más cercanas y relacionadas con las experiencias personales de los alumnos, teniendo en cuenta las posibilidades que brinda la comunidad donde está enclavada la escuela, de modo que se enriquezca el trabajo de la asignatura.
El sistema educacional es el eslabón fundamental en la Educación Artística de los educandos, una formación correctamente organizada, combinada con la iniciativa creadora de los niños y docentes, determina la formación del gusto y las valoraciones artísticas de los educandos por lo que la institución debe realizar un trabajo concreto, dirigido a formar el gusto artístico de la nueva generación y su familia hasta el último día del curso, donde se aprecie que la célula fundamental de la sociedad y la comunidad en general jueguen un papel protagónico.
La existencia de una cultural local comunitaria rica en valores, cuya difusión y conocimiento pleno por parte de los estudiantes de Secundaria Básica es todavía limitado. No obstante, el trabajo emprendido por los especialistas de las diferentes manifestaciones artísticas de la Casa de Cultura “Habarimao”, y otras instituciones culturales, para un acercamiento mediante diferentes vías a la producción artístico-cultural de la localidad no es suficiente. Por otro lado, un análisis de los programas de Secundaria Básica relacionados con la apreciación artística refleja la ausencia total de autores de la localidad, y es comprensible esto, si se parte de que son programas nacionales de aplicación vertical, que no pueden si no se les reformula recoger las distintas variaciones del contexto cultural más inmediato. Todo esto justifica la necesidad de la presente investigación, por tanto con ello se propiciará un acercamiento más profundo y sistemático a la cultura local comunitaria con el consiguiente enriquecimiento de la Cultura
General Integral. La investigación es viable, porque existe el contexto donde llevarla a cabo y las vías para efectuarlo, tales como: una expresión cultural comunitaria, una escuela facilitadora del proceso, unos programas cuya flexibilidad lo permiten y un campo y un universo acordes con las exigencias investigativas. Se espera que con este proceso investigativo se abran vías más idóneas para un enriquecimiento cabal de la Cultural General Integral en las nuevas generaciones, a la vez que se aprovechan las posibilidades reales del entorno.
La novedad científica de la investigación consiste en exponer el desarrollo de las artes plásticas de la comunidad en el programa de Educación Artística de 7mo. grado para que los alumnos lo conozcan y se interesen por la cultura local y sus artistas. Que sirva de muestra a otros estudiantes que investigan en las diferentes carreras con temas relacionados con la comunidad. El fundamento hasta aquí planteado responde a la elaboración del diseño teórico de la propuesta para la solución del problema enunciado, tomando en cuenta la atención al desarrollo de la artes plásticas de la comunidad y su vinculación en al programa de Educación
Artística de 7mo grado como factor indispensable para formar desde el contexto que aquí se trata, a un joven más culto.
Clara L. Fernández Pérez (Cumanayagua, 1963). Licenciada en Educación en la Especialidad de Educación Plástica. Máster en Educación. Ha participado en los Congresos de Pedagogía en el 2007 y el 2009. Ha cursado diferentes talleres por el Departamento de Extensión Universitaria. Actualmente se desempeña como Profesora Coordinadota de Extensión Universitaria en la Sede Pedagógica de Cumanayagua.
|
 |