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Por Ramona D. Hidalgo
Con la llegada de los instructores de arte a las escuelas de nuestro Municipio, el ambiente visual que nos rodeaba se llenó de colores disímiles, risas contagiosas, voces de todas las edades entonaron cantos de amor, alegría y esperanza.
Se crearon entonces los espacios para que todos los educadores recibieran los talleres de apreciación y creación en las diferentes manifestaciones artísticas; se trataba por todo los medios que se conociera as raíces de nuestra identidades culturales.
Los 83 instructores que persiguen este hermoso sueño, y casi echo realidad, han ido logrando paso a paso a través de estas últimos 6 años, que estudiantes del territorio se incorporen a este quehacer, unos como espectadores comprometidos que disfruten plenamente el goce que se experimenta al apreciar un producto artístico bien elaborado, y creen con esa imaginación versátil propia de los niños, adolescentes y jóvenes formados en este proceso revolucionario.
Es representativo el número de unidades artísticas que prepara cada instructor y la calidad de sus presentaciones; muestra de ello la tenemos en las celebraciones del festival de coros “Canta mi canto”, del concurso “¡Cuba qué linda es Cuba!”, del festival de ruedas de casino, etc. Han sido brillantes las creaciones plásticas resultado del concurso “Lo más bello de mi ciudad” y “De donde crece la palma”; asimismo, los concursos literarios “Leer a Martí” y “Sabe más quien lee más”.
En las especialidades de teatro se han formado talentos que declamaron poemas sobre diversas temáticas, los cuales ellos dramatizan y asumen personalidades de nuestra historia en la representación de hechos y acciones. ¡Cuántos valores se forman en este quehacer cotidiano! ¡Con cuánto amor recuerdan nuestros alumnos a los próceres de nuestra independencia. Pero no todo va dirigido a los estudiantes: también los docentes reciben temas culturales como parte de su preparación, mediante los cuales amplían sus conocimientos en cuanto a la música, el teatro, las artes plásticas y la danza en Cuba.
Es meritorio resaltar el trabajo que se realiza con
aficionados de cada Consejo Popular donde radica una escuela, la atención a los círculos de abuelos, el programa “Educa a tu hijo”.
El aporte a la llamada recreación sana (libre de adicciones perniciosas) de la brigada “José Martí”, honroso nombre que lleva la organización a la cual pertenecen los instructores de arte, ha sido relevante: opciones nuevas, variedad que ocupa el tiempo libre de quienes pretenden sentirse más plenos desarrollando actividades que recrean y educan.
Todo fluye como agua cristalina de un manantial inagotable; eso es precisamente este ejército de la cultura, este artista creador y pedagogo que día a día junto al claustro de docentes de cada centro educativo, pone todo su empeño en el logro de una Cultura General e Integral en las nuevas generaciones.
Ramona D. Hidalgo Sidrón (Cumanayagua, 1955). Licenciada en Educación en Enseñanza Primaria. Asesora de Educación Estética y Artística de la Dirección Municipal de Educación de Cumanayagua. Organizadora y Drectora del taller municipal de Educación Estética.
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