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Por Gastón Sariol

No obstante la muy fría mañana del sábado 31 de enero
de 2009, el salón de la casa Museo Alejandro de Humboldt, de la
Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, se llenó totalmente.
Una nutrida concurrencia desde temprano aguardaba por los alrededores
de la Institución, donde se rendiría homenaje a quien (nacido
en Santa Eulalia, Asturias y criado en Cienfuegos) pilotó por primera
vez en una aeronave desde Cuba a España; hombre modesto, que con
su esfuerzo y trabajando muy duro, había logrado hacerse aviador,
y sin duda alguna realizó una de las mayores proezas aeronáuticas
de la época para orgullo de todos los cubanos: me refiero al vuelo
Camagüey-Sevilla, realizad en enero de 1936 por el Teniente Antonio
Menéndez Peláez, perteneciente a la Marina de Guerra Constitucional.
Esta actividad conmemorativa contó con el apoyo del Instituto de
Aeronáutica Civil de Cuba.
Ya en la tarde del viernes había arribado procedente de Cumanayagua,
en la provincia de Cienfuegos, Lisandro Menéndez, nieto del insigne
aviador, para unirse a su hermana Liliam Menéndez, médico de un importante
hospital de la capital cubana. Sería muy largo de enumerar todas
las instituciones que enviaron sus representaciones, para citar algunas:
Complejo Morro Cabañas, El Club de Aviación de Cuba, La
Unión cienfueguera, El
Centro Andaluz, el Centro Asturiano, así como muchas personas que
quisieron estar presentes en este homenaje al vuelo del teniente Menéndez
en respuesta a un vuelo realizado en el año 1933 por Barberán
y Collar, desde Sevilla a Camagüey, trayendo el abrazo del pueblo
español. Por lo que podemos afirmar que en 1936 el pueblo cubano,
con el vuelo Camagüey-Sevilla de Menéndez Peláez, devolvió
ese abrazo a la península ibérica.
En la conferencia realizada por Carlos Concepción, que no solo
es un estudioso del tema, yo diría que es un poeta, este nos ofreció
un relato sobre la proeza realizada por Barberán y Collar, para
después abundar en todos los detalles históricos sobre el
vuelo del Teniente Menéndez; de modo que todos quedamos encantados
con el amor y dulzura con que este joven condujo esta actividad, apoyada
con un impecable trabajo histórico en formato digital.
Al filo del medio día, el evento se selló con un aplauso
cerrado del público. Posteriormente, las emocionantes palabras
de los nietos, la entrega del ramo de flores a Liliam, por parte del Sr.
Francisco Figueroa en representación de la aviación Civil;
una foto enmarcada del Avión 4 de Septiembre, por Carlos a Lisandro,
y obsequios de Cubana de Aviación y postales de su cuadro, entregados
por Gastón Sariol.
En esta jornada surgió la idea de ir creando las condiciones para
en el año 2011, en el 75 Aniversario de vuelo, realizar un nuevo
encuentro a la altura que realmente merece esta hazaña realizada
en 1936 por Antonio Menéndez Peláez, Az de Aviación
Cubana.

Gastón Sariol Hernández
(La Habana, 1943). En 1960, ingresa en la Escuela de Aviación,
graduándose como piloto de Helicópteros, posteriormente
pasa a la Aviación Agrícola y años después
a Cubana de Aviación. Cursa entrenamientos en la antigua URSS,
Canadá, Suecia y Francia. Cruza el Atlántico cientos de
veces volando a Europa, también a África, Norte y Sur América.
En 1999, pasa a la jubilación y retorna a su vieja afición
por la plástica, siendo autodidacta en estilo Naif, estudioso del
tema de los aviadores españoles Mariano Barberán y Joaquín
Collar y su vuelo Sevilla- Camagüey. Tiene varias exposiciones personales
y colectivas entre ellas se destacan Las Alas del Olvido; 2004, Maqueta
de La Habana, 2008; La hora del Cuatro Vientos, OH. Camagüey 2006;
Imagine. Movimiento Cubano por la Paz, La Habana, 2008 El Cuatro Vientos
en La Habana, Asociación Canaria de Cuba. Sus obras se encuentran
en distintas instituciones nacionales, así como en colecciones
privadas en Cuba, Brasil, Francia y España.
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