Por José Oriol González Martínez
Sergio Corrieri Hernández pertenece al Patrimonio Cultural de la Nación , pero también al Patrimonio afectivo y sentimental de cada uno de los cubanos: Sergio en Memorias del subdesarrollo , Mella en el filme homónimo, David en el serial En silencio ha tenido que ser , Chano Carrillo en Río Negro y Alberto Delgado en esa película que es ya casi mito y leyenda entre los pobladores de nuestra región que tuvieron que ver con las milicias y la inolvidable Lucha contra Bandidos y Limpia del Escambray; me refiero sin dudas a El hombre de Maisinicú . Él eligió por inconformidad con el teatro que se hacía entonces en la Capital , la Cordillera del Escambray como nuevo escenario, no solo para bautizar a su grupo y radicarse en esta región. La propia historia lo llevó después a reflejar como un espejo las contradicciones y los cambios que se operaban en nuestra geografía y en nuestras conciencias. El macizo montañoso escambradeño fue para él como un escenario mágico de vida y sueños que lo magnificó desde sus creaciones teatrales y cinematográficas y aún más, desde su propia vida sencilla y militante.
Sergio fue una voz identificada con el campesino y el obrero que producían las grandes transformaciones de esta región: construyendo presas, carreteras, escuelas, nuevos edificios familiares, vaquerías, para comenzar una nueva vida con decoro, la vida que merece todo ser humano y que logró para nosotros la Revolución , teniendo como nunca antes la cultura como una inexpugnable bandera. Cabe recordar que representó a nuestra región por Cumanayagua y Manicaragua como Diputado a la Asamblea Nacional de Poder Popular.
Este Festival de Cine dedicado a él y especialmente al filme El hombre de Maisinicú, del director cubano Manuel Pérez, será para los montañeses y los hombres y mujeres de los pueblos del llano, un homenaje sin igual a su memoria y a la vanguardia artística y política que él sigue representando. Quizás tengamos que pensar, secundando el pensamiento de nuestro máximo líder Fidel Castro, que Sergio debe permanecer entre nosotros no solo desde el recuerdo, sino hecho escultura, memorial, tarja o mausoleo en cualquier espacio del Escambray, para que los jóvenes de las nuevas generaciones lo sigan recordando y sea como una llama, una pequeña llama encendida con una luz que no se apague nunca y siga iluminando por siempre y en la memoria el destino de todos nosotros, un destino que no debe regresar jamás a la oscuridad del coloniaje.
(*) Palabras pronunciadas por el autor en el Cine “Arimao” de Cumanayagua, con motivo del acto de bienvenida al actor Raúl Pomares, que actuó con Sergio Corrieri en la película El hombre de Maisinicú , en el ámbito del Festival del Cine en la Montaña (2008) en este municipio.
José Oriol González Martínez ( Cumanayagua, 1954). Licenciado en Artes Escénicas. Director General del grupo “Teatro de los Elementos”. Ha obtenido premios nacionales e internacionales. En 1998, recibió la "Distinción por la Cultura Nacional " .