Get Adobe Flash player
Página de Inicio Argos Obra Literaria de Sonsoles Soto Mories Volar en compañía

Volar en compañía

Por Sonsoles Soto Mories

Esta noche mis nubes recorren el cielo cuando apenas se ve la luna, perdida estoy después de tantos fantasmas y miedos.

Asedios de fiestas y locuras, de seguir queriendo un mundo con rumbo a las estrellas y llenos de sueños, brindar sin pensar en lo que estás haciendo, renunciar a imposibles, que te elevan en la noche, incertidumbres dolorosas que velan lo que temías, mis sombras en la noche son el mundo en el que vago con esperanzas de nuevos goces, para compartir un mundo jamás soñado, bailar lentamente hasta arrastrarse a una inconsciencia llena de fantasías, abrazados entre recuerdos y desafiante, ante un amanecer frío, quizás la nostalgia sea menos dolorosa si los caminos del amor alimentan con los primeros rayos del sol, como si fueran millones de decibelios que nos dan fuerza para seguir ese nuevo día. Hoy fui buscando poder soñar despierta, sin tener miedo a besar tus labios entre nubes, en el silencio de esta noche tan fría.

 

 

Mi princesita

Te quiero mi bella princesita, desde que estabas en el vientre de tu madre, desde que fuiste fecundada y aún no eras nadie, tan sólo un espermatozoide ubicado en ésa cueva del cuerpo de tu madre, eras una pequeñita esperanza, la ternura de un instante, té buscaron en el tiempo con un beso de amor y fuego, con el perfume y la mirada de los dos, para quitar algo enquistado por el dolor, sí mi princesita el dolor del abuelo qué no te conoció porqué al cielo partió, dónde el espacio infinito es todo amor, allá habitan los otros, y tu tita Aránzazu, esa qué de mi vientre salió, la que nos bendice cada día y es todo amor, allí está ella en moléculas, en alma, aunque su cuerpo aquí sé quedó, dicen qué está muerta, pero no en mi corazón, ella es ésa estrella qué me ilumina y me guía al lado del Redentor, dónde no existen los nombres, sólo el de amor. Ahora tú naciste y tú sonrisa me quita tus penas, tú eres esa luz en la tierra, la aurora dé cada mañana, eres lo que más quiero después de tu madre y de tu tito, eres eso que se me cae la baba, ahora me robas tiempo pero no importa, porqué si oigo un gemido o haces pucheros, me exalta mi corazón hasta verte reír a carcajadas, eres ese miedo qué me anula por completo y no me cabe el cuerpo en mi camisa, eres ésa paz cuando te miro dormida, eres el amor dé todos y un trocito de mí por genética, y por el físico de tu cara, eres ese ángel qué necesitaba.


Volar

Volar y volar de nuevo, después de dar un traspiés y caerte, vi cómo mis alas se fracturaban por anhelar el cielo, no importa, alguien me curará para volver de nuevo, está vez con los ojos abiertos para tener más cuidado de los que rozan mis alas y me quieran hacer caer de nuevo, quizás hasta juraría que ellos cayeron más profundo en un mar de algas y aunque tomen vuelo, ésas alas ya no volverán a ser las mismas, ya no están limpias y su color y olor no será el mismo de cuando volaban conmigo, yo tengo el cielo, mi cielo, mi alma cristalina dónde poner todos mis sueños, hoy voy a empezar a burlar todo ese daño que me hiciste, haciéndome heridas muy profundas, para romperme como una muñeca de porcelana después de jugar con mis sentimientos, es cierto, jugaste con golpes muy bajos, y me diste la puñalada después de utilizarme, pero no te preocupes, que tengo muy bien puestos los pies sobre la tierra, soy guerrera y nadie me va a doblegar, a no ser que mi alma se vaya, no te preocupes, que jamás me quejaré ni lamentaré de... Estar contigo, eso sería darte la razón. Hace tiempo, mucho tiempo, que me enseñaron a luchar en zonas pantanosas, mis heridas se cerrarán aunque quede la cicatriz. Ahora surcaré por los cielos más limpios. Escúchame mis alas como ese mar en calma en medio de la noche estrellada, dónde sólo me quedará tu nombre, en el recuerdo del desengaño, mi piel ya no rozará tu piel, ni mis labios tus besos de fuego, ya no te haré sentir, como cada atardecer después de las campanas. Ya será tarde aunque me eches de menos.


La cabaña

Quiero una cabaña en el cielo, que también exista en tu alma, dónde estén todos nuestros sueños y me acaricies el alma, quiero tener por manto a las estrellas, y qué me acurruques entre tus brazos, y hacer lo que nos plazca, necesito que cada día y cada noche fabriques muchos besos que me darás al alba, quiero que me esperes a la puerta cada mañana, y si un día me siento triste, no me dejes llorar te lo ruego, lléname de besos mi rostro y mi cuerpo, si es verdad que te interesó y te importa mi corazón, hazme reír hasta que mis latidos se sientan en tú corazón, quiero que nuestros valores sean de verdad, ya sabes que mi alma de niña es transparente cómo el más tallado y hermoso cristal, se podría hacer añicos, y por eso precisa de un amor infinito y tan puro como el agua de un manantial, dónde nuestra fantasía se junte con todo lo real y auténtico, un amor que sea tan bello como la más hermosa flor, sin diferencias, que nuestras almas se junten en nuestra cabaña, ese es nuestro refugio, refugio del alma.


Sueños

Hoy luce el sol y mis flores son mis alegrías en las que me cobijo, hacen figuras con sus sombras, algunas como si fueran caras, otras parecen ángeles y otras veces son gigantes con múltiples colores entre las ramas, por los rayos del sol que se escapan, partículas de dulces colores violetas se reflejan en mis cristales, esas pequeñas luces, dando energía a mis flores, y en la blanca pared la huella de la mano de mi niña, desenfrenado el multicolor de las microscópicas gotas del rocío adheridas a la pared, dónde se colmaron las ilusiones de mi princesa; al disfrazar unos cuentos con mucho y sutil cuidado, para hacerla pensar y que los pulmones de mi princesa y sus ojos la hacían volar con su imaginación de niña. Ahora todos esos secretos se han desvelado, sin embargo espero que dentro de poco si Dios me lo permite y con las lágrimas del cielo se repitan los sueños. En los cuentos que envueltos en mi imaginación permita que mi princesita Alba, llene su corazón de euforia, que será sin duda un sueño hermoso, la fantasía de esperar lo inesperado, y yo elevaré mis gozos al cielo y mis latidos desafiarán al universo haciendo un trueque contigo, para... Que me dejes criar sin espinas a esa princesita, que será como desentrañar sensaciones con el aliento tuyo mandado del cielo.


Sentir

Me estoy negando a mí misma lo que siente mi cuerpo, lo qué siente mi alma, trato de pensar qué ésas sensaciones son tonterías mías pero... No puedo dominar qué se me inflame él pecho al saber qué me escuchas, es majestuoso ver cómo me acelero y te deseo tanto, yo digo qué es ilógico pensar que te puedes adentrar en mí a través de un hola o un beso, a sentir tus besos tan agradables, son frescos cómo el agua de un arroyo cristalina, me abandono en mis pensamientos, en la penumbra de mi habitación, con tan solo la luz de la luna que entra por la ventana, devuélveme mis pensamientos, pienso rápidamente, vasta me dijo con una sonrisa, prefiero no pensar ni sentir tus ojos en los míos, no sé qué estaba pensando pero necesito tus labios qué hagan los sueños de los míos, te podré amar tanto, que me haces perder la cabeza en un instante, qué me estás haciendo....! Me desnudas en silencio para colmarme de tan gran amor al hacerme tuya, me pierdo cuando te espero ansiosa, cómo un pajarito espera la comida, ven a mí, se generoso al darme tu amor, di que me amas, implícate, deja de ser tan cauto, descubre mi cuerpo despacio, sedúceme, hazme el amor después de acariciar con tus labios mi húmeda y penetrante corola sin prisa, esperando qué vibre, y mi cuerpo te diga qué tengo hambre de ti, quizás me sientas sonrojada, confusa ante tu excitación, sé delicado y paciente para no sentirme abrumada o sentir en fracción de segundos el dolor del amor. Nada más hermoso qué sentir cómo los cuerpos se unen, digamos qué somos cómo un reloj de péndulo, tras poner nuestros cinco sentidos al deleitarnos el amado, a dejar huella en tu cuerpo, al desear tanto qué... Mi pensar, mí sentir es hacerte feliz, llegar a ver lo que da la vida, es la entrega completa, es darte con gran generosidad, ser paciente y apacible en el momento más grande, yo no quiero un amor qué se desgasta, amor mío, yo quiero un amor qué eche raíces, que me pulas cada día, como un diamante en bruto, salvemos ésos tropiezos, esos baches, qué pueda darte mi vida cada día, quiero vivir, soñar, reír, quiero formar parte de tu vida, no juguemos a los barcos, o la oca, juguemos a pedir vida a nuestras vidas, no quiero controlar ni ser controlada, quiero impregnarme del perfume de tu cuerpo, de poder abrazarnos aunque tengamos arrugas, quiero que nuestro reloj tañe al mismo tiempo en el momento de hacer el amor, necesito ser tú, ser esa luz qué nos lleve a no tener miedo ni celos, a no jugar con varías barajas, a ser tu sonrisa y tú la mía.


Me siento

Me siento princesa de un país de moros y cristianos, donde llegaron por mar mis guerreros y vasallos, en lo alto de la colina; la princesa la princesa sonríe al ver su príncipe amado, en un clic una alarma a llenado su rostro de una sonrisa, olvidada por desilusiones y vanas esperanzas. Mi Guerrero me ha contestado desde su alta colina a mi castillo amurallado. Saludo a la luna con su color plateado. Mi Guerrero es muy hermoso, pero se vuelve un caballero encantado. Dime, ¿dime qué hago? En la penumbra de la noche mi palacio se derrumba, si mi soberbio y querido Guerrero no me dice... Quiero volar, volar muy alto y subir al cielo en un rayo de luz, Guerrero que adora la vida y vence a la muerte. Mi corazón se torna y se entristece al ver que no te veo en las estrellas, pues esperaba que me llamases y rompas el hechizo de la noche, en la senda de la lejanía, pues no quiero perderte en esta locura de mi vida con un sol que penetre en mi alma con la espada de mi príncipe Guerrero, necesito de tus palabras sin miedo. De un milagro entre el salitre de tu playa, sin que se oxide tu traje de Guerrero, que el amor de tu luz divina te ilumine, para que yo sienta tu risa en mi palacio amurallado. Seguro que tu rostro está iluminado por las estrellas y la luna, y se levantará un dulce viento con el que te mando mi amistad sincera y mi aliento de agradecimiento.


Mis sentimientos

Cuando escribo disfruto, disfruto de comentar mis sentimientos, mis situaciones cuando no sé cómo caminar, a veces pienso que así puedo cambiar las cosas, que el desnudar mi alma con el mayor de los respetos hacia los demás, mi alma se llena, y llena a otras personas con todo lo que yo siento, pues si yo puedo irradiar cosas buenas así como otras personas, en el sentido de llenar las almas y corazones. Lo que quiero decir... Es que la felicidad está en nosotros, en las personas cuando damos todo cuanto llevamos dentro. Amar a la belleza que nos da el universo, antes de amarnos entre nosotros. Vuestra felicidad es la mía para yo poder amar. Necesito despertar al alba y escuchar el canto de las aves, sentir el ruido de la lluvia y el viento sobre mi rostro, sentirme conectado por encima de todo con la naturaleza, agradecer al mundo todo cuanto nos da, necesito respirar, que la luz del día me haga sentir la magia de una tarde tranquila y expandir mis pulmones, en la búsqueda de un mejor bienestar, necesito que cada noche cuando me acueste sienta amor, y crear bellos sueños, perdonando a quien me hizo daño. Esa es mi filosofía de ni conciencia y de amistad. Esas son mis plegarias hacia vosotros, estoy hablando de descubrir y apreciar la felicidad. Gracias.


Me muero por un beso tuyo

Esta noche me muero por un beso tuyo, por esos besos qué me llenan y conquistan, por esos qué me van acariciando poquito a poco al llegar el alba, son mis sueños de madrugada, aún cerrada la noche pidiendo permiso al amanecer engalanado por los perfumes de las plantas, son momentos grandiosos, ésos que nos llenan de emociones al envolvernos en diáfanos colores, dónde el infinito se engrandece bajo la magia. Entre sombras y un haz de luz yo te siento en mi cuerpo desnudo, juegas entre mis sueños para hacerte dueño de mis pensamientos, abro a duras penas los ojos cómo si sólo necesitará verte rozando mis labios al igual que las mariposas rozan las más bellas de las flores al llegar la mañana, danza amado mío, danza cómo la más diestra de las bailarinas provocan los más hermosos sentimientos en la ligereza de sus movimientos, haz qué siga soñando despierta entre el placer de sentirme amada en tan grandioso amanecer, bésame amado mío hasta enloquecerte de tanto placer, me harás perder el sentido con tus formas de embriagarme hasta el alma, en nuestras noches tiernas, entre risas zalameras y la ternura, para hacerme suspirar y caer a tus pies, es sentirme dueña y señora de tú cuerpo y alma, para que jamás olvides mis gestos ni mi sonrisa, la que te hace enloquecer, ámame amor mío, se mi cielo cercano porqué sí no de celos voy a enloquecer, hazme traspasar ese cielo qué sólo tú me sabes llevar a él, suspiro cada vez que te alejas unas horas y ya no sé qué hacer, te has ido adentrando poquito a poco sin yo querer, eres lo qué me llena por dentro y por fuera y ahora no puedo vivir sin ti. No quiero vida mía qué tengas miedo de mi amor, ya sé que a veces soy como un vendaval, que tengo heridas muy profundas las qué algunas veces pueden sangrar, sé que soy un poco loca pero te aseguro qué no lo puedo remediar, qué esa locura es la que en parte me mantiene viva y la que me hace amar, pero sí miras en mi corazón y mi alma sólo existe sinceridad, a veces puede ser cruel decir la verdad, lo sé, pero... La vida me hizo así. A veces yo sola me encierro en mi jaula con el fin de buscar La Paz. Ya sé que las prefieres de cuarenta, sin redondeces, ni gafas con las qué leer, coser o bordar, con un pelo teñido por capricho, mi mirada ya está hundida y los ojos se secan de tanto llorar, no me quejo, aún sé lo que valgo después de tanto sufrimiento y de superar una maldita enfermedad. Yo sé quién soy y no necesito galardones, ni cirugía plástica para poder volar, no quiero carrozas ni tronos, sólo quiero tu amor, qué pongas alguna vez una rosa entre mis pechos, una sonrisa en tus labios y ayudarme amarte, qué riegues mi cuerpo y mi alma, qué sea todo para ti, ser tu única dama y tu pasión hasta qué nos toque partir el cuerpo y seguir juntas nuestras almas, sólo te pido qué seas la luz de mi camino, y si por azar te encuentras otro amor... No me engañes, lloraré y aullaré cómo animal herido, me apartaré de tu camino y dejaré la luz encendida en la noche y escuchare la melodía de nuestro amor. Mientras tanto ámame hasta la saciedad, no te niegues a ti mismo lo mucho que me amas. Te amo por encima de todo.


Hoy necesito

Hoy necesito escribir sobré cosas que hacen daño. Esas cosas qué todos hacemos por algo, del egoísmo qué tenemos, de que nadie da nada por nada, todos buscamos un cambio, si se da de corazón porqué esperamos, cuándo yo estudiaba una profesora de literatura me mando leer un libro y en el cual había una frase que nunca, nunca é olvidado, era el banco de los favores, si tú das no esperes nada, algún día alguien te dará con creces lo que tú diste, eso se me quedo muy grabado. Hoy ya antes de dar, ya esperamos, ya sea en el trabajo en una relación, incluso en la familia, que ya lo hacemos todo con unas miras para qué nos den, recibir, antes de dar, creo que no está bien pero así es, es más ni tan siquiera hacemos algo, pero queremos recibir un todo, todo a cambio de nada, entonces yo creo que esa satisfacción de hacer algo por agradar, por lo que nos gustaría qué nos hiciesen... Dónde está, se están perdiendo todos los valores... Nos estamos deshumanizando... Hasta donde podemos llegar... Yo no entiendo nada... Nos estamos olvidando de hablar en familia, de juntarnos para charlar, de dar un beso de buenas noches, de decir buenos días y buenas noches, de cómo te va la vida, de ayudar sin interés ninguno, de unos hijos fríos como él hielo, de ya no contar con los padres para nada, perdón no es cierto, contamos para qué nos den de todo a manos llenas, aunque tú te quedes sin nada. Es triste qué el egoísmo nos lleve a dar un beso a una madre o abuela cuando les das un regalo y a veces ni tan siquiera un gracias. Yo me siento muy dolida por todas esas cosas, si yo no quiero que me agradezcan, pero... Me siento mejor cuando lo hacen, eso me llena. Qué triste es ver cómo te hacen sentir tan mal, cuando necesitas un algo sin un motivo, eso qué más da, es simplemente hacerte feliz, cuándo está una hija embarazada y te gustaría acompañarla a todas partes para saber que está bien y que te sientes orgullosa, cuándo ves que un hijo se desborda y se desvive por la gente que no son nada, que hace cosas qué contigo nunca jamás hubiera hecho, que las familias de esas personas son más que una madre, la cual á trabajado para ellos, que nos les faltará de nada, que les das amor porque tu no lo tuviste, eso te duele te duele tanto que deseas no haber vuelto a éste mundo. Si no damos más importancia todo está bien. Pero... Si en el mundo no damos más amor no tiene sentido nada, y los corazones se volverán grises y las almas vacías y él aura será opaco, sin colores, seremos almas errantes en un mundo cualquiera.


Castillos en el aire


Hice Castillos en el aire y se los llevó al igual que las olas se llevan los de arena, me sentí princesa de un cuento de hadas al admirar tantos castillos, cogidos de la mano, hoy los torreones se van cayendo, otros rayos de sol más audaces le conquistaron, hoy lloro sobre mis flores alimentando sus hojas con mi dolor, ya no veo ninguna señal de amor o de sus sueños, todo se desvanece y se estropea, al igual que al caer el agua se mueren, y sólo me queda llorar y soñar con mis recuerdos, quisiera dormir y no despertar para no sentir el dolor una vez más, dolor tras dolor se pasa mi vida, y le digo a mi alma qué quiero estar dormida, qué ya no tengo pasado ni presente, qué sólo me queda ser indiferente, ya sé qué los años no perdonan, y que la piel envejece, cómo lo hacen mis flores y árboles, él admira <a> otra con la qué sentirá, como hombre , más lisonjero, al sentir una llama más joven y quizás con más libertad y dinero. Me siento como si mis hojas cayesen antes de llegar el otoño, y al cielo exclamó y me derrumbo, en medio de las noches, es, cómo si las estrellas no quisieran brillar en el cielo. Yo pensaba, que él sería mi última sombra en la que cobijarme, creí en el cielo junto al mar, y en ésos atardeceres rojos por el calor, y por una brisa suave, pensé que la vida era maravillosa, creí que las olas se habían llevado todos mis males, pues la sonrisa no sé borraba de mi rostro, pensé que.... Mi dicha estaba ya completa, qué amanecería entre sus brazos y me haría volar de nuevo, pensé qué el amor me sonreía, qué él sería los versos más hermosos qué se pudieran escribir después de amarnos, qué en las noches estrelladas tocaríamos el cielo con nuestras manos, y veríamos los crepúsculos y amaneceres juntos. Él ha remontado el vuelo.... Hoy, hoy me duele el corazón y tañe, cómo mi reloj al dar las campanadas, ahora sé qué yo despertaré sola, sin nadie que me abrace en mis últimos días. Ya no quiero volar, me convertiré en mariposa de mi jardín, y me cobijaré en mi naranjo en las noches calurosas de verano, y en invierno entre los cristales de tu ventana, dónde pueda ver tus sueños y decirte hasta mañana, y, si un día me extrañas, te acordarás qué me dejaste en el frío de la noche en tu ventana. En verdad me habré ido, tú me soltaste, y yo estaré helada por el frío, no habrá más noches ni más amaneceres. Las campanadas del reloj sonarán vacías sin mis manos qué las den cuerda pensando en ti y diciéndote hasta mañana.

Quisiera liberarme

Quisiera liberarme, liberarme para poder decirte cuánto te quiero, ser quien recorra cada noche tu cuerpo y ser tu amante , porque amante es quien ama en las pasiones dormidas, sin tener ese miedo cuando me posees en cuerpo y alma, quiero abrazarte en el amor prohibido, de tu alma callada, ser tuya en alma y cuerpo, y perderme, perderme en esas noches que me vuelvo invisible para volar contigo, y sentir que me agotas hasta la última gota del aliento, en un susurro de amor y de palabras entrecortadas, si en algún momento soñaste con mis besos mirando a las estrellas bajo una luna llena, desnudándome con tu pensamiento, al acariciarme con tus manos temblorosas me sientas tan cerca qué sientas miedo, miedo de cobijarme en tu almohada. Y tras los cristales empañados por el frío, besaré tu labios albergando un deseo, ese que es tenerte y sentir cómo mis venas arden en ese deseo dé amarte tanto qué quiero morir si no te tengo, tal vez te asuste que ya no soy esa mujer tan hermosa y mi cabello se está teñido por mis canas blancas, pero aún queda en mi cara la sonrisa, y creo en el amor apasionado limpio y sincero, y despertarme con tus besos, no quiero guardarme mis impulsos, ni esperar a no decirte nunca las palabras mágicas, jamás pensé que mi amor era tan grande, el amor no se mide, se siente hasta límites insospechados, que produce un dolor profundo e intenso. En ese amanecer en la noche cuando haces que me sienta cautiva de tu alma, al tejerse ese nuevo día, cuando tejen las arañas, y los pastores mueven sus rescoldos allá en la montaña. No te alejes amado mío en esa nube gris, qué la lluvia convierte en llanto, y los pétalos caídos por el viento en esta ciudad amurallada vuelan hasta el cielo para llevarte mis palabras.


Silencio nocturno

Será la luz de la noche que me hace llorar en silencio, hoy no quiero que mis ojos se posen en la luna, ni en esas estrellas que brillan y parpadean, mientras me quedo dormida con la luz de la lámpara que da luz a mi cuerpo una sombra extraña, y me da escalofríos al tenerla tan cerca en ese silencio de la nada, se acabaron los misterios esos que tanto me dañaba, sangrando estoy y debo de estar callada, buscando la orilla de mi estabilidad ante lo que duele de forma exagerada, tanta letanías y alabanzas qué sonaban a bella melodía en un corazón desnudo por no medir y tener tanta amabilidad, hipocresía, cuando el corazón está sano, saciará su sed desde lo más profundo por una ilusión, pero creer que si un mendigo viene a pedir luz para su camino, no dudará en darle todo cuánto le permita para tener una sonrisa amiga, si yo me siento vacía. Cómo el rubor de una flor de una imitación perfecta. No entiendo, no entiendo nada en esta noche me siento lejana, sin ganas de escribir ante el temor de no poder respirar, al pensar en tantos abrazos y besos vacíos se dan en la vida, amargos como la hiel y recubiertos con el fruto de una manzana acaramelada. Ahora una vez más estoy pegando los fragmentos de mi corazón acongojado, no quiero mirarme al espejo para no ver mi rostro y mi alma enmudecida por tanto dolor, en esta noche callada.

El mundo

Qué el mundo cobre conciencia, no concibo un mundo amargo y oscuro cómo la noche y lleno de cenizas, os pido oración y una relación dónde no existan las guerras, ellas hacen daño y dan pánico, lágrimas, odio y actitudes desesperadas, porqué arrebatar vidas, el amor hace milagros, todos los niños del mundo tienen derecho a contemplar las estrellas y jugar con mariposas, pero sobretodo poder mirar un arco iris cuando llueve y soñar sin lágrimas en sus ojos y dejar qué haya silencio de paz en la tierra.

El regreso

Me buscabas y yo escondida te observaba, y fue cómo no queriendo escapar de ser tu amante en horas pérdidas para ser tu pareja en tus sueños y respetar un orden en nuestras vidas, un beso y un abrazo al salir el sol para despedirme y regreses a otra vida con otro amor qué juraste no amabas, qué fácil es ser la culpable de algo tan extraño y tenerme en tus brazos amándote, siendo tú el dueño de mi vida desde que tus locos deseos de hombre recorriste mi cuerpo con besos y caricias, me cierras los ojos comiéndome a besos, y mi piel se va erizando según recorres con tus labios y sonríes con la miel en los labios dé tenerme, de sentir ésas mariposas de nuevo, no sé cómo empezar... Pues tan solo me sale... Decirte, te quiero, hoy he vuelto a saber cómo saben tus labios en los míos, hoy he sentido qué no sólo besabas mi cuerpo... Hoy he visto de nuevo el cielo, hoy me da lo mismo los eslabones, ni espacios, hoy siento qué aunque la noche sea helada tú estás en ella, ya el silencio no existe porqué tú le das sentido a mí vida, necesito temblar entre tus brazos y sentir cómo me desnudas de nuevo.

Si un día mi alma no ves volar

Si un día mi alma no ves volar, si un día mi corazón no escuchas cuándo lleguen tus mensajes, si alguien te dice qué me vio triste y tú no sabes qué hacer ni qué pensar, sube a nuestro castillo, ese qué construimos con nuestros sueños para qué nadie nos pudiera encontrar, y pide al viento qué me encuentre, qué tú sin mí no puedes estar, dile qué si por casualidad estoy llorando porqué creo que con otra estás y bebes por ella los vientos en cada amanecer, cuándo la bruma se levanta a orillas de la mar. Ya los pájaros no cantan encima de los árboles desnudos por las frías y heladas noches. Tú me dices qué no esté celosa, qué el fuego de tu corazón es mío, qué no concibes ver el sol si yo no vivo en tus sueños, qué soy la dueña de tu corazón desde hace tiempo, y el mundo no tiene sentido si yo no estoy a tu lado, qué mueres por ser el árbol de mi vida, dónde están grabados, tu nombre y el mío y me abrazas con las ramas, y te pierdes en mi cuerpo haciendo qué crezca el amor cada día. Yo sólo quiero ser las alas de tu cuerpo, porqué yo sin ti me pierdo y no tengo vida, no me dejes sola amado mío, porqué mi vida se difuma entre tus dedos y al alba cuándo nos vence el sueño y ver el sol en nuestras locuras de amor, sin duda de amarte tanto como amo a mi propia vida.

Silencios que matan

Hay silencios que matan y nos dejan sin aliento, esos amores que sin pensar nos hicieron daño, y seguimos soñando porqué sin soñar no tenemos mucho o nada, es hermoso amar, amar sin límites, transmitir lo que piensas, ser la prolongación del otro, amar es darse, es un gracias y un te quiero, cada minuto estoy junto a ti, aunque no estés conmigo, soñaré, volaré y si un día no estás, le pediré a Dios qué me lleve contigo. Mi vida, el amor y la pasión que siento en nuestras noches largas y silenciosas, yo haré que sea tan hermoso... Qué no pensarás en nada ni en nadie, solo en mis dulces besos, y si al amanecer sigues en mis brazos y yo en los tuyos, te diré qué eres mi ángel, ese qué me hace volar y tocar el cielo. Amarte, sentirte, mirar al cielo en toda su intensidad, ser tu amazona entre suspiros y jadeos, ser niña y mujer adorable, ser tu gran amante y el centro de tu corazón y de esa alma qué desde siempre está contigo.

Formulario de Acceso


Síguenos en...




¿Quién está en línea?

Tenemos 18 invitados conectado(s)

Contador de visitas

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy219
mod_vvisit_counterAyer538
mod_vvisit_counterEsta semana2911
mod_vvisit_counterEste mes14513
mod_vvisit_counterHasta la fecha757472

  • AlasCUBA
  • Revista la Alcazaba
  • Azurina
  • Cinosargo
  • Cuba Literaria
  • Cubarte
  • EcuRed
  • El Caimán Barbudo
  • Haciendo Almas
  • Il Convivio
  • La Jiribilla
  • Lettres de Cuba
  • Museo Nacional de Bellas Artes
  • Palabras Diversas
  • Poetas del Mundo
  • Red Mundial de Escritores en Español
  • Revista de Cine cubano
  • Unión de Escritores y Artistas de Cuba
  • Teatro de los Elementos
  • Revista Digital Guaitiní, Miami