APARECIDA

Ah, déjame recordarte cómo eras entonces,
cuando aún no existías.


Pablo Neruda

A esa mujer de caminar despacio
que se va diluyendo en la neblina
le encuentro un no se qué de bailarina
y tiene transparencia de topacio.

Su cara angelical, su pelo lacio,
y esa dulce sonrisa que fascina,
me sugieren pensar que es tan divina
que no ocupa un lugar en el espacio.

Será tal vez alguna aparecida,
fugaz, insospechable, poseída
mujer, que haya surgido de la nada.

No sé si la he soñado o la he tenido
pero casi me encuentro convencido
que esa mujer no existe…, fue inventada.


Alberto Vega Falcón