BARRENDERO

Con tu escoba de luz barriendo estrellas
caídas por las noches a millones
con el aire gimiendo en los pulmones
y queriendo brillar como hacen ellas.

Por calles, por aceras van tus huellas
musicales, de suelas y tacones,
desafiando ventiscas y ciclones
y poco se dan cuentas que destellas.

Eres parte perenne del paisaje,
en el ir y venir no acaba el viaje;
después de recorrer el pueblo entero

la escoba va prendida de tus manos,
ya se puede decir que son hermanos
o es tu mejor amiga, Barrendero…

Alberto Vega Falcón