El culpable

Por Joel Garnier

Sube el denso palpitar
del rock and roll a mi puerta,
un bello Solo es la incierta
mansedumbre bajo el mar.
No puedo desentrañar
esta copa de mi mano;
canta, muchacha, que emana
de tu grito imperturbable.
Estoy buscando un culpable
para atarlo a lo lejano.
El ángel de tu guitarra
me secuestra lentamente
y va inundando mi mente
su sicodélica garra.
Todo se esconde, se amarra
al péndulo de tu pecho.
Niña, tu espacio deshecho
ante la carne me duele.
Canta más para que vuele
el culpable hasta mi lecho.

Tomado de Para ocultar la dureza (N. del E.).