I (Variaciones del tigre)

Por Alpidio Alonso

El oscuro animal que hay en mi corazón
está velándome. Lo sé.
Presiento sus miradas tras las piedras.

Bajo mi piel aguarda y esmío su temblor,
el aliento florido de su entraña.
Ahora su selva soy,

y mi carne el trofeo que tendrá su hambre,
cuando salte hacia mí,
cuando haya muerto.


X

(palabras)

Lejana, uno se asoma y ya no encuentra
tu rostro en los oscuros ventanales,
detenido y fugaz tras los cristales
hasta mi corazón, que ahora se adentra
en la fuga que siento cuando entra
la racha hasta mi voz, y te percibo
de la distancia ya, bajo el cautivo
cielo que desdibuja las visiones,
solo, tan de olvido en las regiones,
presa de las palabras que  concibo.


XI

Hay demasiado puente de por medio, amada.
Agua sin fondo, olvido.
En nosotros la suerte transcurre a esa intemperie.

Después de aquellos ríos estás tú.
Después de la indefinible distancia,
sucede que estás tú tras esas aguas.

Aguas que ahora prefiguran la muerte,
pero a nuestro favor la transparencia,
bien pueden ser otra señal.

Estos poemas aparecen en el libro La casa como un árbol. Ediciones Sed de Belleza, Santa Clara, Cuba, 1995.