Encuentro

Por Iruan Luis Cordero

La tarde giraba como un barco
con voluntad de pan.
Ella traía un sol empecinado en los labios,
y una canción de pólvora en la cintura.
Él llegó con su destello de demencia en la frente;
se quitó la intemperie
y una camisa que una vez fue roja.
Ella apoyó las rodillas en tierra,
con mucho cuidado
desató sus cabellos en los dedos del viento.
Después,
en un lugar dolido de humedad,
los cuerpos pusieron los ojos a cantar:
en el instante justo
donde se ordenan los silencios.

Con este poema el autor obtuvo Mención Especial en el Encuentro-Debate Provincial de Talleres Literarios 2019. (N. del E.)