Por Orlando V. Pérez
El libro tradicional, el impreso sobre la hoja de papel, mantiene una maniobrabilidad e intimidad todavía no superadas por el de formato digital. De manera que hablar de libros y de lectura siempre a los viejos lectores nos retrotrae a ese conjunto de hojas que se estrujan y se meten muy hondo en el intelecto y en el corazón. Por tal motivo, todo proyecto encaminado a fomentar el amor por el libro y la lectura será siempre una muy humana acción loable.
El Festival Universitario del Libro y la Lectura (FULL) ha ido cobrando espacio y perfil dentro del accionar cultural de nuestra Nación. Es uno que ha regado semillas y ahora extiende sus vivificantes ramas a todo lo largo y ancho del país, insertado en el proceso de universalización que ya es axiomática realidad, y mediante el cual se han abierto las aulas universitarias a través de sedes en casi todos los municipios del Verde
Caimán. Las Sedes Universitarias son todo un movimiento palpitante que mueve el pensamiento y la sensibilidad juveniles y reafirma los más auténticos valores de una entidad como la cubana. Y precisamente este Festival ha devenido hermosa y necesaria idea para el fomento del amor al libro y la lectura entre las más actuales generaciones. Este año 2009 el FULL corrió las cortinas el martes 10 de noviembre y está dedicado festejar el 110 Aniversario del natalicio de Rubén Martínez Villena -poeta, narrador y luchador por la redención del pueblo cubano, figura medular de nuestra cultura en el primer tercio del pasado siglo XX- y se extenderá hasta el próximo martes día 17 de noviembre, con una variada gama de acciones culturales en torno al libro y la lectura y que incluye presentaciones y venta de libros, charlas en torno a Villena, etc.
En el municipio de Cumanayagua el acto de inauguración se hizo patente en la Sede
Universitaria de Medicina, que radica en el Policlínico “Aracelio Iglesias” de la localidad.
Fue un acto sencillo que rindió homenaje de recordación a Rubén Martínez Villena. Cupo al autor de estas apresuradas líneas trazar el perfil de vida y obra de tan caro hombre, quien en una profesión de fe y firme adhesión a sus principios redentores declaró que a él le interesaban tanto sus versos como a la mayoría de los intelectuales (se refiere a los aburguesados cubanos de su tiempo) les interesaba la justicia social. Tuve la dicha, ante un auditorio mayoritariamente joven muy atento, de decir algunos fragmentos de la poesía de Villena sacándolos del baúl de la memoria; por mi voz desfilaron “La pupila insomne”, “Canción del sainete póstumo”, “Peñas arriba”, “El gigante”, “Mensaje lírico-civil”… Mostré además un ejemplar que me acompaña desde los años 60 del pasado siglo de Órbita de Rubén Martínez Villena, con extenso y profundo prólogo de Raúl Roa, bellamente escrito para la edición póstuma en 1936 de La pupila insomne, Órbita que recoge lo más significativo de su poesía y su prosa, tanto literaria como política. Presentar el libro fue una bendición, pues ya varios estudiantes se han alistado como sus futuros lectores.
Podremos ya dormir “con el párpado abierto”, como vislumbró Rubén en uno de sus memorables versos, pues el amor a lo bello y lo útil ha encontrado fértil suelo en el alma de tantos jóvenes universitarios, en quienes se vislumbra un sol en la mirada.
Orlando V. Pérez Cabrera (Cumanayagua, 1950). Máster en Educación. Poeta, narrador e investigador sobre temas de la comunidad. Ha publicado, entre otros, Señales (poesía, Editorial Mecenas), Versos Salvajes (poesía, Editorial Vitral) y El último gol (Narrativa, Editorial Mecenas). Trabajos suyos aparecen publicados tantos en revistas nacionales como extrajeras.