Por Antonio R. Ojeda
Dicen que un Padre, hace mucho tiempo, bautizaba a la grey de la zona pre montañosa del Escambray, subiendo hasta donde, aún hoy, existe un pequeño caudal de agua con una oquedad. Allí nació el mito de La Poza del Cura. Quizás este sea verdaderamente el inicio de lo que antes fue una festividad religiosa y en presente, una gran fiesta popular tradicional.
En el poblado de La Sierrita (fundamentalmente) y en el de San Blas, se realiza, entre los días 1ro. al 3 de febrero, de cada año el encuentro festivo de sus habitantes, manteniendo la procesión de La Virgen de la Candelaria como rito aglutinador. Este es el evento más importante del año en esta zona. Grandes artistas cubanos de todos los tiempos han participado, destacándose el maestro Rafael Lay con la más cubanísima de nuestras orquestas: La Aragón; esta vez se contó con la presencia foránea de Héctor Daniel y la Constelación, que viniendo desde el balneario de Varadero, nos visitara para llenar la serranía de música salsa.
Y otra vez en La Candelaria el pueblo cantó, bailó y rió de lo lindo con el dúo Electro Show, El Charro Ríos, el solista José Miguel, promotores agrupados en diferentes brigadas, se han tomado esas lomas como casa. También la expresión cultural contó con los instructores de la zona y los de la Casa de la Cultura Habarimao de Cumanayagua, quienes aportaron grupos musicales como Antares, que se presentaron por primera vez con una gran aceptación por parte del público, así como las décimas orales de los campesinos y la música ya conocida de Cumanay, Kché y Obdara.
Es que hubo para todos, desde los niños hasta los ancianos; desde platos tradicionales y las yerbas prodigiosas del gallego Otero, hasta la bien fría cerveza cubana.
Antonio R. Ojeda Pozo (Lolo) (Cumanayagua, 1964). Poeta y dramaturgo. Actor profesional. Instructor de teatro de la Casa de Cultura de Cumanayagua.