Después de presentado el libro De la palabra al sonido, cuentística en la radio del joven autor Luis Miguel Cruz Rodríguez, una de las últimas entregas del proyecto editorial Reina del Mar Editores de la Asociación "Hermanos Saíz", su editor, el poeta y director del Centro de Investigación y Promoción Literaria "Florentino Morales": Ian Rodríguez Pérez, leyó en la mañana del sábado 14 en la Librería Ateneo "Dionisio San Román", el acta del jurado de este certamen convocado con el objetivo de homenajear a la figura del joven e incansable luchador social Rubén Martínez Villena, quien como tantos otros jóvenes de entonces, relegara el tiempo de dedicación a su obra literaria para entregarse a la causa revolucionaria en contra de la dictadura machadista.
Además de Ian, quien integró el jurado en representación del Consejo de Redacción de la revista cultural Ariel, el jurado estuvo conformado por los poetas Ariel López Home (Presidente de la Sección de Literatura de la AHS) y Alián Cárdenas González, designado por el Centro Provincial de Casas de Cultura, quienes en la primera hora de sesión en la tarde del viernes declararon finalistas a siete conjuntos de los once presentados, destacando la calidad compositiva de tales propuestas.
Las obras así reconocidas fueron: A-pagar esta furia de Arianna Fonseca González, estudiante de 2do Año en Licenciatura de Instructor de Arte de la Sede Universitaria Municipal de Cumanayagua; Apología y otros ritos de la postmodernidad del profesor de Filosofía del Derecho y Derecho Romano de la Sede Municipal de Abreus, Nazario Segura Martínez; Esencia de Jorge Luis Pérez Jorge, profesor de Lengua Inglesa de la Universidad "Carlos Rafael Rodríguez"; Breve discurso en La Mayor de Taimí Ortiz Mora, estudiante de 5to Año de la Licenciatura en Estudios Socioculturales de la Sede Municipal de Cruces; Piedras que hablan todas las lenguas de Héctor T. Morejón Gutiérrez, estudiante de 2do Año de Estomatología de la Universidad de las Ciencias Médicas; Equívocos de Xiomara Rodríguez Pérez, de la Sede Municipal de Cumanayagua, estudiante de 4to Año en Comunicación Social y Mi submarino amarillo de Orlando Víctor Pérez Cabrera, profesor del Diplomado sobre estilística del texto, también de la Sede Municipal de Cumanayagua.
En la categoría destinada a los profesores se otorgó una Mención Especial para Orlando Victor Pérez Cabrera, "por la certera instrumentación discursiva y el adecuado manejo de la intertextualidad, mostrados en el cultivo del soneto, sin apegarse rígidamente al canon preceptivo de esta modalidad estrófica, y en diálogo fluido entre un mundo interior rico en matices existenciales de alta complejidad humana con un mundo de referentes cotidianos sórdidos con el que a veces nos identificamos todos" y el Premio recayó en la propuesta presentada por Nazario Segura Martínez, de cuyo conjunto se apuntó: "muestra un rejuego discursivo que se sustenta en disímiles referentes culturales, y a pesar de ello, el nivel de unidad alcanzado resulta asombroso, aunque el autor debiera tener muy en cuenta, si se decide a armar finalmente un libro donde estos poemas estén presentes, que conviene cultivar la contención al recurrir a los resortes filosóficos que por brevedad aquí son una ganancia, pero que de manera extendida pudieran lastrar la esencia poética que ahora reconocemos".
"Por su parte (expresaron en el acta los poetas) en la categoría destinada a los estudiantes el forcejeo no fue menos arduo" y concedieron una Mención a Taimí Ortiz Mora, "por la frescura expresiva de su conjunto y la evidente promesa de consolidación de una voz en ciernes, conocedora de la tradición poética". El Premio se lo agenció Héctor T. Morejón Gutiérrez, al decir del jurado, por presentar "el más orgánico de todos los conjuntos, una propuesta apuntalada por sólidas lecturas sin llegar a cometer los excesos a que conduce el demasiado manejo de referentes intertextuales, predomimando la contención, la sinceridad y la economia de un discurso poético que apuesta más por sugerir que por explicitar".
Una selección de estos 4 autores, de la cual ofrecemos a continuación un ilustrativo adelanto, serán publicados en el primer número de la revista cultural Ariel el año próximo.
Yunieska Izquierdo
Especialista de Comunicación y Divulgación
Centro de Investigación y Promoción Literaria"Florentino Morales"
Cienfuegos,lunes 16 de noviembre de 2009.
UN DÍA EN LAS NOTICIAS
Un día de la vida, fugazmente
en las noticias la medalla estampa,
y ya al morir bajo la noche, acampa
en tenues pasadizos al poniente.
Un día que se escurre es una tuerca
dando otra vuelta más sobre las horas.
Cuántas razones abren las pandoras
sobre la astuta garra que nos cerca.
¿Un día sin amor, sin mano amiga
oyendo en cada gota una cantiga?
Los cintillos celebran que la guerra
aún clava los dientes en la tierra.
Un día en que madrugo desde un niño,
con este olor a tumba que destiño.
Orlando Víctor Pérez Cabrera
Apología de lo incierto
La locomotora obligó a los manufactureros
del taller
a sus vagones
Una humareda envolvió la entraña de Londres
Por casi un siglo se cree que Dios
hizo la luz en las noches de sus pupilas
Detuvo la marcha
Un tal Ford fabricó un fordismo
(los "ismos" parecen el límite
de la locomotora)
Al día siguiente los mítines
encausaron un entrecruzamiento de brazos
Las bandas rojas de la fragua
alimentaron la boca de aquel siglo
Una noche cualquiera escasearon
los martillos
Se escucharon alusiones a la maquiladora
Y la filiere
Post Ford (otro) ismo
dio a la locomotora
Un rumbo hacia la incertidumbre.
Nazario Segura Martínez
Esperando la luz que nunca llega
La Luz es ciega, Ángel,
deja que los tiempo se escapen
como reptiles azules
estamos a las espaldas
del espacio
igual que las tormentas
hay que seguir con pasos insurrectos
que los demás no sepan
donde nos escondemos
dónde están las libélulas
y las palabras
que nos otean como ángeles
o güijes
desangrando los charcos
del misterio
la Luz es muestra
como las Dalias
silvestres del camino,
Ángel.
Taimí Ortiz Mora
Epigrama
Toda bala es el rostro de la muerte,
yo quiero una para colgármela del cuello.
Justo frente a mi pecho sabré cuál me pertenece.
Héctor T. Morejón Gutiérrez