Por Nachiely Sánchez
Sueño en mi casa de infancia
siento como si algo me llevara al abismo
y allí encontrara el río que me aguarda.
A veces pienso que él me llama
como una cueva que me lleva
a la profundidad de sí mismo
y ya en el horizonte ver el río
y correr sobre sus piedras
y sentir la arena que rodea la orilla.
Pero allá en entre esas arenas oscuras
se ven los peces como nadan y se salvan.
Yo soñando en mi casa de infancia
siento cómo me aguarda el río.
Tan cerca de mi casa
se oye el murmullo diario.
Entre abdala y yo
Entre Abdala y yo
solo hay unas palabras de rocío
y hablamos en un butacón
cuando la soledad nos persigue
o tal vez nos acompaña.
Hablamos sobre el polvo del camino,
o tal vez mejor de poesía,
sí, de poesía,
poesía como dos vuelos que amparan el cielo.
Y cada vez que conversamos
en ese butacón que se desliza como agua,
nos preguntamos, ¿será importante ese hablar?
Pero no más
porque solo el destino lo va a decir
aunque la luz la apaguen entre Abdala y yo.
Porque papi
a papi, en el día de los padres
Papi
no me siento agradable
al lado de otras personas
sino al lado tuyo
Papi
aunque la vida sea así
juntos los dos
Porque papi
si un padre va al cielo
y rompe un corazón dorado
la niña de tus ojos podrá ver
las hojas del corazón abierto.
En ese hueco está el amor
El tiempo pasó
y yo me quedo en esa lucha todos los días,
en esa lucha que tiene alas para toda mi vida,
es la ansiedad.
Para mí el tiempo se aleja,
pero yo no,
es que pasan las horas por mi lado
como si fuera una gota de lluvia en mis sueños.
Tanta disputa para mi vida
y al cabo del tiempo
ellas son las que se alejan con la brisa.
Para qué más vidas
si al cabo del tiempo
ya terminé cayendo en ese hueco de abismo
donde se me agotan las palabras.
Pero quizás,
quién sabe si algún día
pueda tener un amor.
Mundo despacio
Ya se acerca el crepúsculo de la noche
y uno anda en la soledad vacía,
en el destierro de un viaje despacio y sin palabras.
Hoy la gente saca a la luz un vals para pensar
y la tarde nos descubre como un paraíso inédito,
casi sin terminar.
Hoy el mundo anda meditando
qué puede hacer hoy y qué mañana,
pero despacio se mueven las horas
y el tiempo vuela a menudo.
Hoy se trata de no limitar nada
y hacer de la vida un tiempo disimulado.
Hoy no es cuestión de ignorar
y clamar lo que tienes al lado,
sino de percibir con qué palabras pudieras terminar el poema,
con qué caudal te bastaría para alegrar un rostro.
Pero lo que no sabes,
es que el mundo se mueve despacio
y yo aquí me quedo vacía.
Lo preciso de la espera
Sé que debo hacer un callejón sin salida,
una musa juerga en todo momento,
un pasadizo con caudal inédito.
Sé que debo hacer de la vida
un limitar sombrío y tranquilo,
con un alivio espeso y paciente.
Sé que me debo a la espera,
sin recibo o cambio,
donde existe un más en el destino.
Pero, qué será de mí,
cuando un domingo cualquiera
ya no encuentre el callejón sin salida
y lo más preciso de la espera.
Diario de luces
Hoy me visto con diarios vacíos,
con ilusiones marcadas en el cuerpo,
con trayectos desagradecidos en la vida cotidiana.
Hoy me visto
como una juerga en caminos disimulados,
en territorios propios y alojados.
Hoy le sueño a la luz y a la vez
le abro un libro lleno de lágrimas
penetrantes y desenvueltas.
Hoy me siento vacía,
propia para empezar un día nuevo,
con un afanar tranquilo
y sin ningún empeño.
Hoy me veo dispuesta a terminar
un diario lleno de luz,
para saludar a la vida
y no dejar ilusiones marcadas en el cuerpo.
Pérdidas en el ocaso
Hasta un pájaro rebelde sería capaz de posarse
en el concierto de la noche,
desayunar pérdidas en el ocaso
y ahuyentar las tinieblas de los portales.
Es capaz de arrebatar la ironía del silencio,
la magia de la incoherencia,
demostrar lágrimas desordenadas,
lo inverosímil del desgano.
Siempre llegará a ser la costumbre
el vestuario más apropiado
para oír el concierto de la noche
y no tener que desayunar pérdidas en el ocaso
.
Nachiely Sánchez Pérez (Cumanayagua, 1989). Escritora, poetisa y periodista. Licenciada en Comunicación Social. Graduada de Instructor de Arte en Música. Miembro del Taller Literario “Roque Dalton”. Ha publicado en revistas literarias de Cuba y de otros países, tanto impresas como digitales. Ha obtenido diferentes premios provinciales y nacionales, entre ellos: Premio Especial en el Concurso Literario Infantil “Estrellita” (1997, 1998); Primer Premio de Poesía en el Concurso Provincial “Mi Editorial Cumple 30 Años”, en homenaje al trigésimo aniversario de la Editorial Gente Nueva (1997); Primer Lugar en el Concurso Provincial de Poesía “El llanto de los animales” (1998); Premio en Poesía, Categoría Secundaria, VIII Encuentro Territorial de Niños Escritores, Sancti Spíritus, 2002; Premio en Poesía, Categoría Secundaria, II Encuentro Provincial de Niños Escritores, Cienfuegos, 2002. Poemas suyos aparecen publicados en la revista Calle B, en publicaciones culturales literarias de México, entre otras. Tiene varios libros de poesía inéditos. Tiene en preparación el libro de poesía Sumisa al cielo.














